The Cognitive Bias that kills our ability to thrive in complexity

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Does this sound familiar?

I was a Program Manager for over a decade, during which time I must have facilitated dozens of “project post-mortems”, a term that always bothered me, since in none of those projects had anyone died. One of the key “Lessons Learned” from nearly every post-mortem I facilitated was some variation on this: “We Should Have Planned Better”.

Hindsight Bias

Also known as the knew-it-all-along effect, Hindsight Bias is the inclination, after an event has occurred, to see the event as having been predictable, despite there having been little or no objective basis for predicting it.

Some common examples of this bias include:

  1. I knew that stock was going to rise.
  2. Of course my team came back to win the game at the end–they always do.
  3. I told everyone that candidate x would be elected, and I was right.

Of course, if people actually knew all of these things, they would have made a fortune by now, either through playing the stock market or gambling on their team (or candidate).

In an article published in the September 2012 issue of Perspectives on Psychological Science, Neal Roese of the Kellogg School of Management at Northwestern University and Kathleen Vohs of the Carlson School of Management at the University of Minnesota review the existing research on hindsight bias. The authors break this bias into three levels that stack on top of each other:

The first level, Memory Distortion, involves misremembering an earlier opinion or judgment (“I said it would happen”).

The second level, Inevitability, centers on our belief that the event was inevitable (“It had to happen”).

The third level, Predictability, involves the belief that we personally could have foreseen the event (“I knew it would happen”).

Impact on Complexity

Complex work is by definition unpredictable. But Hindsight Bias tricks our brains into believing that past events were more predictable than they were. Unmitigated, Hindsight Bias leads us to treat complex work as predictable. Instead of using empirical processes based on transparency and frequent inspection and adaptation loops, we do extensive up-front planning and implement stricter controls to meet the original plan. Years of “lessons learned” sessions caused us to move further and further fromt he right approach.

One of the tricky things about cognitive biases is that they’re hard-wired into our brains – we cannot overcome them. Awareness of Hindsight Bias doesn’t mean you are no longer affected by it. In Daniel Kahneman’s seminal book “Thinking Fast and Slow”, he describes two thinking systems within our brain. System one is the fast, pattern matching part of our brain where our cognitive biases live. It runs the show, due to the evolutionary need to conserve energy. System two is the slow, logical, part of our brain, the part of our brain that we normally are thinking about when we say that we are “thinking”. The catch is that it only kicks in when system one doesn’t recognize a pattern, and essentially says “hey, System Two, take a look at this”. We are not as logical as we think.

To mitigate any cognitive bias, we need to build habits and processes that intentionally slow us down and ask System Two to take over for a bit. Using the language of experimentation is one way we can engage this part of our brain. Instead of stating a “requirement” (we KNOW we need this), we state hypotheses (We believe our users want this, and we’ll know we’re right/wrong when______________).

Working with processes that have regular feedback loops is another. The Sprint Review Meeting in Scrum is intended to be a pause where we engage System Two and say “does this thing that we built actually meet the need we thought it would? If not, what did we learn and how does that influence what we should build next?”

These are the types of approaches that are appropriate for complex work. They allow us to mitigate our Hindsight Bias.

No, we probably couldn’t have planned better – instead, we should have planned to use a more empirical approach to the work, and stopped punishing people for not being able to predict the unpredictable.

Where have you seen Hindsight Bias show up in your work? How have you been successful at mitigating it? Comment below to let us know.

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Fuente: The Cognitive Bias that kills our ability to thrive in complexity – ssaid@gearlabs.cl – Gear Labs Mail

Aprendizaje: Los cuatro estilos de aprendizaje o el por qué algunos leen los manuales y otros no | Blog Laboratorio de felicidad | EL PAÍS

Adaptadores, asimiladores, divergentes o convergentes son los cuatro estilos de aprendizajes, según David Kolb.
Adaptadores, asimiladores, divergentes o convergentes son los cuatro estilos de aprendizajes, según David Kolb.

Hay personas que se leen hasta la letra pequeña de los manuales mientras que otros se lanzan a pulsar todos los mandos para ver qué ocurre. No es ni bueno ni malo. Simplemente, nos da pistas de nuestra manera de aprender. Veamos los cuatro tipos de aprendizaje que existen para identificar cuál es el tuyo.

Quieres hacer un viaje con tu pareja y uno de vosotros necesita leer hasta el mínimo detalle sobre el sitio a donde vais, mientras que el otro se pone de los nervios porque preferiría lanzarse a la aventura. O en una reunión de trabajo un compañero no para de dar ideas sin concretar nada, mientras que a otro le agobia no trabajar en una sola. ¿Has vivido algo de esto? Si es así, bienvenido a los diferentes modos de aprender y a sus dificultades (y oportunidades).

En 1984 un profesor universitario, David Kolb, descubrió que los adultos tenemos distintas maneras de aprender que dependen de cómo percibamos la realidad y de cómo la procesemos. Hay personas que captan la realidad fundamentalmente a través de la experiencia y otros, creando teorías. Los primeros son más empáticos y tienden a hacer varias tareas al mismo tiempo (multiplicidad). Es más, si no lo hacen se pueden aburrir soberanamente. Los segundos prefieren centrarse en una sola tarea, se manejan muy bien en la teoría y se perderían con varias cosas al mismo tiempo (unicidad).

No todos captamos la información igual: algunos la procesarán si se ponen manos a la obra (acción) y otros si reflexionan sobre lo que observan (pensamiento).

Con respecto a la manera de captar la información, algunos la procesarán si se ponen manos a la obra (acción) y otros si reflexionan sobre lo que observan (pensamiento). Pues bien, las anteriores características definen los ejes de las maneras de aprender y de los cuatro estilos. Veámoslos con algo más de detalle:

Adaptadores o los “hacedores”

Difícilmente leerán un manual. Son el resultado de la multiplicidad y la acción. Prefieren trabajar rodeados de personas y se buscan la vida para conseguir recursos y alcanzar resultados. Les gusta asumir riesgos y saben adaptarse a las circunstancias. En una empresa abundan en los departamentos de ventas. Y la pregunta clave que necesitan contestar es ¿cuándo?

Asimiladores o expertos en la conceptualización

Su estilo es opuesto a los adaptadores. Son extraordinarios creando modelos teóricos y definiendo claramente los problemas. Les interesan más las ideas abstractas que las personas, por lo que no es de extrañar que destaquen en el campo de las matemáticas o de las ciencias. En una empresa pueden estar en posiciones de investigación o de planificación estratégica. Y la pregunta clave que necesitan contestar es ¿por qué?

Divergentes o los reyes de las mil y una ideas creativas

Todos tenemos un estilo de aprendizaje definido pero para desarrollarnos mejor personal y profesionalmente conviene estar con personas que nos complementen y cuyo estilo esté en el extremo del nuestro.

Disfrutan analizando los problemas en su conjunto y trabajando con personas. Son empáticos, emocionales y ocurrentes. No es de extrañar que lancen un sinfín de propuestas diferentes en una reunión. En este estilo se encuentran artistas, músicos y todos los creativos en el mundo de la empresa. Y la pregunta clave que necesitan contestar es ¿y si…? o ¿por qué no?

Convergentes o el poder de la aplicación en una sola cosa

Son los opuestos a los divergentes. Necesitan la aplicación práctica a las ideas para testar teorías o resolver problemas. Se pierden con muchas alternativas. Sin embargo, son excepcionales en situaciones donde haya un único camino para ser resueltas. Muchos ingenieros se enmarcan en este estilo de aprendizaje. Y la pregunta clave que necesitan contestar es ¿para qué?

Como es de imaginar hay personas cuyo estilo de aprendizaje está más marcado que otros como, por ejemplo, Sheldon Lee Cooper, protagonista de la serie The Big Bang Theory, quien es un asimilador total. Lo normal es que no sea así y que todos tengamos un poco de los cuatro aunque nos solamos sentir más cómodos con uno.

En definitiva, todos tenemos un estilo de aprendizaje que nos define más que otros y para desarrollarnos mejor en lo personal y profesional sería recomendable estar con personas que nos complementaran y cuyo estilo estuviera en el extremo del nuestro. Por ello, si eres de los que no lees los manuales, estáte cerca de quienes disfrutan haciéndolo (o viceversa). Porque más allá de este hábito, existe una manera interna distinta de percibir y de procesar la realidad que te puede ayudar a mejorar y a superarte a ti mismo en muchos otros ámbitos de la vida.

Fuente: Aprendizaje: Los cuatro estilos de aprendizaje o el por qué algunos leen los manuales y otros no | Blog Laboratorio de felicidad | EL PAÍS

El sector no sabe cómo afrontar la transformación digital

  • Desde eMarketer señalan que el sector TI no tiene claro qué implica dar el salto al entorno digital
  • Sólo un 6% de los encuestados cree que deben integrar la transformación digital en su cultura de empresa
22/05/2017 – 09:59
Redacción

Según el último estudio de eMarketer, la mayoría de los ejecutivos del sector de las tecnologías de la información en todo el mundo están de acuerdo con que la transformación digital es necesaria para seguir siendo competitivos y mantener el ritmo marcado por los consumidores. Sin embargo, la mayoría todavía no saben cómo empezar ese proceso y ni siquiera se ponen de acuerdo a la hora de definir qué implicaciones tiene para sus negocios.

La tecnología como cultura de empresa

eMarketer define la transformación digital como el proceso mediante el cual un negocio se muda al entorno digital para reinventar toda su cultura de empresa: desde el producto, o servicio, que ofrece, hasta los objetivos que se marca a futuro y la estrategia de marketing para conseguirlos.

Según este informe, la tecnología no es un fin en sí mismo, sino un proceso de transformación en el que debería basarse la estrategia de futuro de toda empresa del sector TI.

El entorno digital puede generar incertidumbre para la empresa

La mayoría de los encuestados cree que la transformación digital es necesaria para sus negocios, pero no se ponen de acuerdo a la hora de definir cómo llevarla a la práctica. “Si metes a 20 empresarios en una sala y les pides que definan qué es el entorno digital para su empresa, te aseguro que tendrás 20 respuestas diferentes”, asegura Anand Eswarand, vicepresidente de Microsoft Services y Microsoft Digital.

Y es que “la transformación digital ofrece tantas oportunidades y vías de trabajo que crea una enorme incertidumbre. Muchos profesionales del marketing se sienten sobrepasados por la tecnología y no saben por dónde empezar”, asegura Martha Mathers, Marketing Practice Leader en la consultora CEB.

Cómo llevarlo a la práctica

Desde PricewaterhouseCoopers han realizado otra encuesta con conclusiones igual de dispersas:

  • 3 de cada 10 negocios en el sector de la comunicación opinan que la transformación digital se refiere a las herramientas que permiten innovar en las actividades de su negocio.
  • Un 29% asegura que lo digital es sinónimo del trabajo relacionado con el sector de las tecnologías de la información
  • Un 14% cree que la transformación digital tiene que ver con las tecnologías que usan las empresas para relacionarse con el cliente
  • Otro 14% asegura que se refiere a todas las inversiones que una compañía haga para integrar la tecnología en su negocio.

La única conclusión clara de esta encuesta es que no hay consenso.

Sólo un 6% ve lo digital como una mentalidad de empresa

Cabe destacar también que sólo un 6% de los encuestados opina que lo digital tiene que ver con las tecnologías que ayudan a crear una mentalidad relacionada con la innovación constante y la integración del entorno digital en todos los niveles del negocio. Este pequeño porcentaje es precisamente el que se corresponde con la opinión de las 20 marcas y expertos más poderosos de la industria en relación con este asunto.

Fuente: El sector no sabe cómo afrontar la transformación digital

The 2017 CNBC Disruptor 50 list of companies

Meet the 2017 CNBC Disruptor 50 companies

1 Airbnb It’s a $31 billion trip
2 Lyft The car-ownership killer with a conscience
3 WeWork Reworking the office
4 Grab Uber-growth for an Asian ride-share rival
5 Uptake Technologies Capturing Warren Buffett’s billionaire energy
6 Houzz The homiest e-catalog
7 Ginkgo Bioworks Growing products in the lab
8 Palantir Technologies Tracking the world’s secrets
9 Cylance Making cyberthreats idle
10 Udacity Closing the skills gap
11 CrowdStrike Going into the breach
12 23andMe Bring your genome home
13 Progyny Rocking the cradle
14 SpaceX Humanity’s interstellar escape plan
15 SurveyMonkey Question everything
16 Ezetap India’s answer to Apple Pay
17 GreenSky A credit to the mobile race
18 Moderna Therapeutics Going viral
19 Uber The car controversy with a valuation bigger than Tesla, GM or Ford
20 SparkCognition Deciphering the data overload
21 IEX The traders Michael Lewis made famous in a flash
22 GitHub The biggest coding party in the world
23 Bloom Energy Helping companies like Apple get off the grid
24 Drawbridge An ad strategy Facebook and Google can’t ignore
25 Jaunt VR that both Disney and Paul McCartney have experience in
26 Coursera Go to a top school, without going
27 MongoDB The BIG idea in databases
28 Qualtrics Surveying the corporate landscape
29 Domo Complete cloud cover
30 Blippar You, augmented
31 Pinterest An image is worth $11 billion
32 Illumio A new segment in cybersecurity
33 Phononic Quietly cool
34 Veniam Constructing the global superhighway of data
35 Spotify Not even Apple Music has slowed it
36 Dropbox The file-sharing economy
37 Trulioo Tracks twice as many people as Facebook: 4 billion, exactly
38 Synack Who the IRS and DoD use against hackers
39 DocuSign Signed, sealed, electronically delivered
40 Payoneer Payments without borders
41 Skillz A sport to surpass the NFL, with less injury risk
42 Blue Apron What’s for dinner
43 Robinhood There is no brokerage fee low enough
44 Zocdoc Real patient-centered health care
45 SoFi $18 billion in loans and counting
46 Foursquare A success story turned inside out
47 Warby Parker Still seeing things in new ways
48 Persado A motivational speaker that’s not human
49 Stripe Visa is banking on this platform
50 Quid The ultimate trendspotter

 

Fuente: The 2017 CNBC Disruptor 50 list of companies

Ser o no ser: ¿Me subo a la transformación digital? (Parte I) | HR Connect

Fuente: Ser o no ser: ¿Me subo a la transformación digital? (Parte I) | HR Connect

LA ECONOMÍA DE SERVICIOS EN EL FUTURO INMEDIATO DE LATINOAMÉRICA

El impacto de lo digital en la competitividad es tan importante que un retraso en su adopción puede ser fatal para empresas y economías enteras, en especial en los países en vías de desarrollo. La transformación digital acrecienta hasta el extremo las diferencias en productividad entre los más innovadores y todos los demás.

Por eso, las instituciones latinoamericanas se han puesto a trabajar. La Alianza del Pacífico, con el apoyo del BID, está elaborando su Agenda Digital, que deberá ser aprobada en la próxima Cumbre de Presidentes que se celebrará en Cali el 28 de junio. Por otra parte, la CEPAL y la CAF impulsan eLAC 2018, la Agenda Digital para Latinoamérica y el Caribe. Cabría preguntarse, por cierto, si existe la necesaria coordinación entre ambas iniciativas.

Las agencias de innovación de los países que componen la Alianza del Pacífico tampoco están de brazos cruzados. Apenas hace un par de meses, se puso en marcha la Red de Agencias de Innovación InnovaAP, con el propósito de dialogar, coordinar e implementar políticas concretas para apoyar a los emprendedores e innovadores de los cuatro países.

En este contexto de transformación digital, de economías abiertas con cada vez mayor sesgo hacia los servicios, de transformación de los modelos productivos de países todavía muy apalancados en los recursos naturales, de capital humano y de capital social, tuve la oportunidad de participar en el programa E-Chile de CNN y la Fundación País Digital.

Conducido por Pelayo Covarrubias, el diálogo contó con la participación del Subsecretario de Hacienda del Gobierno de Chile, Alejandro Micco. Durante casi media hora pudimos conversar sobre los desafíos que afronta Chile en la economía de servicios y repasar algunos de los proyectos de cooperación público-privada que everis está desarrollando en diversas regiones del país.

Un placer poder formar parte de esta imprescindible discusión, que se puede contemplar íntegra en el siguiente vídeo.