Pagar por ir a trabajar en bici: un éxito rotundo en Francia

Y si desarrollamos la App que cuente kms, toda la plataforma y se la ofrecemos a empresas y/o gobierno?

El número de ciudadanos que cogen la bicicleta para ir a trabajar se ha duplicado en cinco meses gracias a la inicativa del Gobierno francés de incentivar a sus empleados con 0,25 euros por kilómetro recorrido.

Fomentar el uso de la bicicleta entre los empleados de 18 empresas voluntarias pagándoles 0,25 euros cada kilómetro recorrido. Una iniciativa, financiada por la Agencia Del Medio Ambiente y Control de la Energíafrancesa, que ha resultado todo un éxito y que ha conseguido aumentar del 2% al 3,6% el uso de la bici entre sus trabajadores, según informa la agencia EFE.

Los empleados ciclistas reciben un promedio de 40 euros al mes

En concreto, 380 de 8.000 empleados decidieron sumarse a esta iniciativa que les comprometía a desplazarse en bicicleta al trabajo, especificando cuántos kilómetros recorrían en cada trayecto. Un experimento relacionado estrechamente con la ley sobre transición energética francesa que, en cinco meses, ha conseguido convencer a muchos ciudadanos para coger la bici al ir al trabajar: “El resultado es muy positivo para la salud de la población”, ha declarado el Ministerio de Ecología.

40 euros extra al mes

El estudio ha arrojado más datos: la distancia media de los desplazamientos ronda los cinco kilómetros(superando los 3,4 de referencia que se tenían en 2008), los empleados ciclistas reciben una media de 40 euros al mes y un tercio de los voluntarios usó la bicicleta tanto en su tiempo libre como para otros fines.

Fuente: Pagar por ir a trabajar en bici: un éxito rotundo en Francia

El hombre que frenó el desierto.

En Burkina Faso (África Occidental) hay un agricultor muy humilde llamado Yacouba Sawadogo. Hace 20 años que él va por el desierto reviviendo una vieja técnica de agricultura que mejora la calidad del suelo. Los únicos instrumentos con los que cuenta son su azada (azadón) y la firme creencia de que todo puede cambiar para mejor.

En los años 80 del siglo pasado cuando la tierra de su pueblo fue victima de una sequía (que fue conocida como Sahel), toda la hierba desapareció, las precipitaciones disminuyeron en un 80% y grandes extensiones de sabana quedaron convertidas en desierto. La gente se fue en busca de comida y agua, pero Yacouba se quedó.

Sin saber leer ni escribir, y sin usar practicamente ningun tipo de tecnologia moderna continuó haciendo hoyos y sembrando semillas con ayuda de su método ancestral, llamado “zai“ y que por cierto perfeccionó aumentando el diámetro de los hoyos con el fin de que reunieran mayor cantidad de humedad para las raices y les añadió estiércol con paja para conservarla.

Los experimentos de Yacouba tuvieron éxito, el rendimiento de la tierra aumentó, las semillas de mijo y sorgo comenzaron a brotar y gracias a las semillas contenidas en el estiércol empezaron a crecer árboles. Además las mejoras en los hoyos del sembrado que él había implementado permitió que mayor cantidad de agua penetrara el suelo, por eso la cantidad del líquido en los acuíferos subterráneos de la región incrementó por primera vez desde la época de sequía.

La historia de Yacouba llamó la atención internacional y en 2010 se filmó un documental llamado ”El hombre que frenó el desierto” acerca de él y su obra. Los recursos económicos reunidos por la película fueron destinados por Yacouba para restaurar los bosques de su region y un programa de educación para los cultivadores. Ahora por toda la región se imparte la técnica “zai” de reactivación de suelos y los agricultores han aprendido a cuidar el suelo y adaptarse al cambio climático.